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Chimeneas de Exterior

chimenea exterior

Las chimeneas de exterior son el complemento ideal para darle personalidad a tu azotea, balcón, terraza o jardín. Antes eran un lujo, un sueño al que pocos accedían pero hoy son una realidad al alcance de cualquiera. Descubre cuál es la que necesitas conociendo, en estas palabras, lo que es, los tipos que hay y, por supuesto, por qué deberías tener una ya instalada en tu hogar.

¿Qué es una chimenea de exterior?

Una chimenea es una fuente de calor que creamos artificialmente mediante su diseño y construcción y que se vale de algún método de consumo de energía para producir calorías. Esto es, hablamos de todo tipo de construcciones y objetos que contienen un método de transformación de cierto tipo de combustible a energía calorífica en su interior.

La chimenea de exterior es, por tanto, aquella que está pensada para utilizarse en zonas al aire libre como en terrazas, jardines o en la calle (como hacen en los restaurantes, por ejemplo).

Tipos de chimeneas de exterior según su combustible

La clasificación más habitual y lógicas para estos aparatos es la que se realiza en función del combustible o forma de energía que utilizan para funcionar. Así, nos encontramos con chimeneas que trabajan con:

  • Leña. La chimenea de leña es, a todas luces, la que más recuerdos y fantasías de película nos evoca. Colocar la leña en el leñero, coger algunas piezas, ir atizando para mantener viva la llama… Son imágenes realmente bonitas, repletas de calidez.
  • Gas propano o butano. Económicas en cuanto a consumo pero las más peligrosas. Consumen gas para funcionar, ofreciendo una llama intensa y calorífica y siendo muy versátiles en cuanto a sus demás características. Requieren, obviamente, de consideraciones relacionadas con la seguridad.
  • Bioetanol. Son muy adecuadas para el exterior por la capacidad de calentar muy bien zonas pequeñas, además de ser fáciles de instalar y no requerir de mantenimiento exhausto durante su uso ni después. Muy bellas y en estilos y tamaños variados para que puedas hacerte, sí o sí, con la tuya.
  • Eléctrica. Sí, puedes colocar una chimenea eléctrica en el exterior, siempre que tengas una toma de corriente a mano, claro está. Esto no supone un problema y, además, puedes disfrutar de todas sus ventajas como son la máxima seguridad, un espacio limpio y libre de humos y un mantenimiento nulo.
  • Infrarrojos. Cuentan con resistencias que se calientan y desprenden calor de manera muy rápida y efectiva, de manera que el tiempo de uso se reduce. Se trata de un subtipo de la eléctrica pues, a fin de cuentas, también se ha de conectar para funcionar.
  • Pellets. Combustible fácil de manipular, poco pesado; se trata de serrín prensado que ensucia poco (tanto en su almacenaje como una vez utilizado) y cunde mucho.

Evidentemente, no importa si tienes un presupuesto holgado o ajustado, si te preocupas por el medio ambiente, si necesitas cubrir zonas grandes o pequeñas… La diversidad de formas de crear calor con una estufa de exterior es tal que siempre tendrás una opción acorde a tus exigencias.

Otras clasificaciones de chimeneas de jardín o terraza

Además de la anterior, que es la más utilizada y la que realmente va a condicionar más nuestra compa, contamos con otras clasificaciones que podemos hacer.

  • Según su disposición. El lugar donde vaya a ir situada nuestra chimenea determinará los tipos existentes así como muchas de sus características. Las hay fijas o portátiles, de sobremesa, de columna, a media altura, suspendidas, de centro, en pared (en este caso iría anexa a una de las paredes exteriores de tu hogar, claro)…
  • Según su tamaño. Evidentemente, el lugar donde se colocan y el estilo que tienen determinan, en gran medida, el tamaño. Aun así, evidentemente, vamos a encontrar desde pequeñas cucadas hasta enormes instalaciones que nos aportarán una gran energía calorífica.
  • Según su radio de calor o potencia calorífica. Es importante, a la hora de escoger una chimenea de exterior, saber qué capacidad de calentar tiene, de manera que nos permita conocer si servirá para nuestros intereses.
  • Según el material de fabricación. Estará muy relacionado, evidentemente, con el tipo de combustible que utilice. Las hay de cerámica, de barro, de cemento, de piedra, de hierro, de otros metales más ligeros, con resistencias, combinadas…
  • Según si dispone de otros elementos complementarios. Por ejemplo, si cuentan con atizador, leñero, vaporizador para mantener la humedad, con elementos de seguridad, antivuelco, con asideras, con grill…
  • Según el estilo. Por supuesto, en función del estilo que tengas en la zona donde la quieres instalar, deberás escoger entre los tantísimos modelos disponibles, cada uno diferente al anterior y que abarcan todos los estilos: faroles portátiles, griegas tipo antorcha, modernas en brillante metal y formas geométricas muy marcadas, sencillas piezas que quedan bien en cualquier parte, preciosas instalaciones de piedra.

Verás que, sin duda, hay opciones para todos los gustos y para todas las circunstancias. Tener tu chimenea de exterior es tan sencillo como pararte a pensar qué necesitas y qué te gustaría tener y escoger una de las tantas que se correspondan a esas peticiones.

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Ventajas, ¿por qué comprar una chimenea para exterior?

Si te preguntas por qué comprar una chimenea de exterior es porque, definitivamente, aún no conoces sus ventajas.

  • Calor todo el año. Los planes de exterior no tienen que dejarse de lado cuando acaba el verano. Puedes comenzar a usar tu estufa de exterior en octubre, en noviembre, en diciembre… Ello dependerá del clima y de las circunstancias, pero la posibilidad la tienes siempre, si limitaciones. Disfruta todo el año del grado de calor que desees.
  • Variedad de planes. De lo anterior tenemos que podemos disfrutar de diferentes planes de exterior que, de otra manera, sería imposible llevar a cabo debido a las bajas temperaturas. No te aburrirás haciendo siempre lo mismo; un día haces una cenita de amigos, otro disfrutas tú solo leyendo un buen libro, otro te sacas a tu pareja y tomáis una copa, os ponéis una peli con el proyector…
  • Son hipnóticas. Realmente resulta muy atractivo sentarse delante de una chimenea de exterior y, simplemente, quedarse mirándola y disfrutar de
  • Decorativas. Cualquiera que te encuentres, no importa donde, tendrá un alto contenido estético, la mera funcionalidad es cosa del pasado y en la actualidad se diseñan auténticas bellezas que harán que tus zonas de exteriores no sólo sean calientes sino también muy bellas, ¡y durante todo el día!
  • Aportan valor. Poner una de ellas hará que tu hogar cobre valor debido a su belleza y prestaciones.

Indudablemente, si tienes la suerte de contar con una zona de exterior, hacerte con una chimenea sólo te traerá cosas espectacularmente positivas. ¡No lo dudes y hazte con la tuya!